
a Rayo
Fue un aguacero
esa vez simplemente la noche exploto en llanto
acaso el dolor incontenible
tu fragilidad cedio definitivamente
alguien, acaso vos mismo, dijo basta.
Un reguero de preguntas.
la respuesta sin posdata.
¿Que dira el arbol de tu vereda?
¿que dira tu casa naranja?
que sera de los tuyos, siempre tuyos...
sigue lloviendo
la eternidad de la ausencia
y tu recuerdo hecho carne, que sangra.
Lo escribio Nora, para Ralli, hace ya tres años, es una pequeña cronica del dia mas desesperante de mi vida, aun me duele la garganta del grito contenido.
3 comentarios:
Me emociona tu entereza como también tu habilidad de hacer que hasta el dolor se transforme en algo bello. Me provoca admiracion......
que poema mas maravilloso. Sera la perdida de un hijo? Asi lo presenti habiendo yo perdido a mi Cristobal. te envuelvo en mil abrazos.
me encantaria saber la historia...para compartir el peso.de eso se un poco...saludos!!!!
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